Científicos estadounidenses logran desarrollar un nuevo polímero que permite que el vidrio genere energía
Los científicos aseguran que el polímetro podrá implementarse tanto en ventanas como en nuestro propio smartphone sin afectar la capacidad de visión.

La creciente contaminación que generan las fuentes no renovables ha impulsado a la comunidad científica a buscar fuentes alternativas para producir energía y abaratar los costos. Con este propósito en mente es que los investigadores de la Universidad de California, Los Ángeles han creado un polímero de células solares que permite generar energía a través de la absorción de luz infrarroja.

¿Cómo funciona el polímero de energía solar?
Este nuevo tipo de polímero de células solares (PSC) se compone de pequeñas moléculas que absorben luz infrarroja. El responsable del estudio, Yang Yang, afirma que “el uso de dos células solares con los nuevos materiales interfaciales en el medio, produce cerca de dos veces la energía de la que se obtenía en el modelo creado por UCLA en 2012”.

Las células que lo componen recogen la luz solar y la transforman en energía. A su vez cuenta con una capa de materiales que permite una mayor absorción del espectro solar, disminuyendo las pérdidas que ocasionaban las versiones anteriores creadas por la universidad. Este nuevo invento se ha divulgado en la revista Energy & Environmental Science.

Aplicaciones del polímero

El dispositivo está compuesto por dos células solares y es de un material similar al plástico, flexible y liviano. Como es transparente puede colocarse en cualquier tipo de superficie: en las ventanas de una casa, del coche o en la pantalla del móvil, “incluyendo la creación de ventanas solares en viviendas y edificios de oficinas”, “permitiendo que generen energía de manera autónoma”, sostiene Yang. Además, puede ser producido en masa y a costes muy bajos.

Los científicos consideran que este nuevo polímero puede ser extremadamente útil ya que puede colocarse en cualquier superficie sin afectar la capacidad de visión del usuario, por ejemplo en el caso de la pantalla del smartphone y en las ventanas.

El color de las células puede modificarse para crear tonos de gris, verde o marrón, adecuándose por ejemplo a las fachadas de edificios o diseños de los móviles.